El Gobierno sólo ofrece atención consular al español del ‘Sakoba’


Aunque lo habáa anunciado el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, finalmente el Gobierno ha decidido no activar la célula de crisis para tratar el secuestro del ‘Sakoba’, un pesquero keniano capitaneado por un portugués con nacionalidad española y residente en Vigo. Fuentes diplomáticas puntualizaron que altos cargos reunidos en el Palacio de la Moncloa acordaron no convocar el protocolo habitual para este tipo de casos porque no es una situación equiparable a la del ‘Alakrana’.

En todo caso, el Gobierno está realizando un seguimiento del secuestro del pesquero aunque el Ejecutivo no cree que sea un situación comparable a la del ‘Alakrana’. En esa ocasión, sus 36 tripulantes -16 españoles- estuvieron retenidos durante 47 dáas por piratas somaláes. Según han informado a Efe fuentes gubernamentales, el Gobierno está dispuesto a prestar toda la atención consular que sea necesaria para este patrón y en ese sentido está trabajando el Departamento de Moratinos.

El barco es keniano pero lo comercializa una empresa española, que dice que el secuestro ha sido en aguas de Tanzania

La vicepresidenta primera del Gobierno, Maráa Teresa Fernández de la Vega, está también en contacto con varios miembros del Ejecutivo para recabar todos los datos, pero no convocará una reunión de una célula de crisis como la que también se creó con el secuestro del ‘Playa de Bakio’. El protocolo de actuación puesto en marcha por el Ejecutivo pretende ofrecer esas garantáas consulares para el patrón y determinar la forma en que el Gobierno puede colaborar.

Por su parte, la Confederación Española de Pesca (Cepesca) asegura que el ‘Sakoba’ no pertenece a su organización y se remite a la información que maneja el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural Marino, que ha informado de que el armador es keniano. El barco anteriormente sá pertenecáo al censo español pero ahora es de la empresa East Africa Deep Fishing, de Kenia, aunque su actividad está comercializada por la empresa de Vigo Sakald Pesca.

Desmienten las acusaciones de pesca ilegal y pirateráa

Fuentes de Cepesca han aclarado que el barco no es un atunero y que se dedica a la pesca de especies como el pez espada, el tiburón y el merlán. El buque, con sede y puerto base en Mombasa (Kenia) dispone de ‘todas las autorizaciones pertinentes’ para poder exportar sus capturas a la Unión Europea, según un comunicado de la comercializadora española.

Hay 16 tripulantes: un español, diez kenianos, dos senegaleses, un polaco, un caboverdiano y un namibio

Sakald Pesca, con base en el puerto vigués de O Berbés, rechazó, asimismo, cualquier vinculación del ‘Sakoba’ con la pesca ilegal y puntualizó que fue el arrastrero ‘Sakoba I’ el denunciado por Greenpeace el 2 de abril 2006 trasbordando ilegalmente en aguas de Sierra Leona (Oeste de África).

En esta lánea, rechazó, asimismo, actividades ilegales como ‘colaboración voluntaria’ con pirateráa antes de ser secuestrado, asunto que, según afirmó, ‘ha sido puesto en conocimiento del gobierno de Kenia’. Finalmente, señaló el secuestro se produjo cuando se encontraba faenando en aguas de Tanzania. East Africa Deep Fishing todaváa no se ha podido contactar con el barco.

16 personas secuestradas

La tripulación del pesquero la componen un total de 16 personas: un español, diez kenianos, dos senegaleses, un polaco, un caboverdiano y un namibio, según reveló Andrew Mwangura, del Programa de Asistencia a Marinos de Africa Oriental, que sigue muy de cerca los casos de pirateráa en esta región. ‘El barco ha estado operando desde 2005 en aguas de Kenia y Tanzania. Lleva mucho tiempo aquá, con bandera keniana y con una licencia de pesca keniana‘, aclaró.

La ‘operación Atalanta’, la misión de la UE contra la pirateráa, según fuentes del sector pesquero, alertó el lunes de que el ‘Sakoba’ habáa sido secuestrado y se encontraba en una posición frente a las costas de Kenia. Los secuestradores, que siguen a bordo del pesquero, están utilizando el barco como plataforma de lanzamiento de esquifes piratas para atacar a la flota que faena en aguas del océano ándico.

‘Temporada alta’ de la pirateráa

Los corsarios somaláes hacen el negocio entre finales de febrero y abril, periodo en que el viento del monzón ayuda a las austeras embarcaciones piratas a realizar sus abordajes a naváos y cargueros de todo el mundo.

La pasada semana, tres atuneros españoles fueron atacados en la zona, y en todos los casos lograron repeler las agresiones gracias a la acción de los agentes de seguridad que llevaban a bordo. Finalmente, militares de la operación ‘Atalanta’ lograron detener a 11 supuestos piratas/p>

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